La carga del mineral: el tamaño del producto final va ha depender de la forma de cargar el mineral al molino, si realizamos una carga rápida y constante la molienda se realizará en porciones más gruesas, por el contrario si queremos obtener un producto de una densidad más fina la carga se debe realizar de forma constante y uniforme, es decir, poco a poco y con intervalos del mismo período de tiempo.
La carga debe estar limpia, con el objeto de evitar que exista algún elemento de elevado tamaño o cortante que pueda cortar la faja de alimentación o atorar el mecanismo de descarga.
Alimentación de agua: esto es lo que se llama proceso húmedo, el cual se realiza mediante la adición de agua, la cual deberá ser en las proporciones correctas con el objeto de que el agua no elimine la mezcla que lleva recubierta que hace que los materiales a moler se peguen a las bolas y el resultado no sea el deseado.
Carga de bolas: la cantidad y tamaño de las bolas dependen del producto final que queremos obtener.
No se debe sobrepasar el 50% de la capacidad máxima, pero tampoco debe ser menor del 20%.
La proporción de bolas, mineral y agua a utilizar en cada proceso biene dado por ensayos y experimentos anteriores.
Si el sonido de las bolas es sordo, significa que el depósito posee demasiada carga y si por el contrario si resulta ruidoso, ésto quiere decir que el molino está casi vacio.
El molino de bolas es una máquina muy sencilla de operar y en caso de algún problema, podemos rectificar y añadir o quitar ya que cuenta con un dispositivo de paro de emergencia.